Presidente del BCRA dice que no ve necesaria una baja de encajes para reactivar el crédito

El Banco Central argentino (BCRA) no prevé bajar las exigencias de efectivo mínimo para incentivar una reactivación del crédito privado en pesos. En conferencia de prensa, el presidente de la entidad, Santiago Bausili, aseguró que en el equipo económico no tienen previsto bajar el nivel de encajes en el corto plazo por considerar que “están en nivel adecuado”.

En cambio, dijo que el Central priorizará la acumulación de reservas como canal de abastecimiento de la demanda de dinero, que según el titular del BCRA, empezó a mostrar mayor dinamismo desde mayo.

Al presentar este jueves el Informe de Política Monetaria (IPOM) correspondiente al segundo trimestre del año, Bausili expresó que en la autoridad monetaria argentina consideran “que el nivel de liquidez en el mercado es el adecuado” y la dinámica de mercado “es la apropiada”, por lo que el contexto actual “no amerita discusión de encajes en este momento”.

Qué espera el BCRA del crédito y la mora hacia adelante

En su exposición, el titular de la autoridad monetaria argentina también se mostró confiado en que el nivel de crédito en pesos se reactive hacia adelante de la mano de un incremento de la demanda de dinero. “Esperamos que el crédito en pesos se acople a la dinámica de crédito en dólares”, dijo Bausili, quien añadió que ese comportamiento del crédito en moneda extranjera estuvo motorizado principalmente por préstamos a empresas.

Esa expansión del crédito en pesos que espera el BCRA sería incluso el principal factor que empujaría a la baja al ratio de mora, que trepó en mayo (último dato disponible) a su nivel más alto en 24 años. Es que según explicó, ese ratio de la mora subió en los últimos meses por dos vías: la del nominador, que fue el incremento de la mora, y el denominador, que fue la parálisis del crédito al sector privado.

Por ello, analizó que en los próximos meses la mora bajará por dos razones. En primer lugar, porque los bancos iniciaron un proceso de refinanciación para que los clientes puedan enfrentar esos pagos. Y por el otro, dijo que “lo más importante va a ser el crecimiento del denominador”, es decir, el stock de créditos.

Respecto de ese incremento en la morosidad, Bausili reconoció que representa “un problema” aunque aseguró que “lo que más importante es monitorear la dinámica”. En ese sentido, también explicó que “son procesos lentos, digestivos, que tienen una dinámica propia difícil de acelerarla” y que así como “es raro que sufran saltos discretos en corto plazo”, también tardará en desacelerarse.

“Lo más importante para nosotros es que el nominador no crece mucho en pesos” dijo aunque añadió que “lo que está estancado es el denominador”.

Aun así, el presidente del BCRA anticipa que “el crédito en pesos está empezando a crecer de nuevo” y hacia adelante cree que la mora bajará porque “ahora sí juegan los dos factores: la morosidad deja de crecer y créditos en pesos empiezan a crecer”.

Y al respecto, dijo que los datos de la Central de deudores del BCRA anticipan que “tal vez bajó en junio” o al menos haya dejado de crecer, “y estemos ya empezando a ver el punto de inflexión”.

Por todo ello, descartó que el BCRA pueda involucrarse a aportar soluciones ya que desde la entidad siguen viendo la dinámica esto como una conversación entre privados y desde el propio sector privado no les piden que intervengan. Y al respecto, advirtió que en el pasado las intervenciones por parte del Estado han entorpecido más que ayudar.

Inflación y actividad económica

Durante su exposición, las autoridades del Central también recordaron que el superávit de las cuentas públicas continúa siendo el ancla central del programa y reiteraron la proyección de que el Sector Público Nacional finalizará el 2026 con un resultado superavitario primario cercano al 1,5% del PIB, por lo que encadenará así el tercer año consecutivo de superávit.

Para Bausili y Werning, la desaceleración de la inflación en el segundo trimestre se explicó por una “reversión de los factores transitorios” que la habían impulsado al alza en los primeros tres meses del año: es decir, las subas del precio de la carne y contexto externo que llevó el precio del petróleo a superar los US$100 el barril.

Sin embargo, hacia adelante ven que la reducción de la inflación no se debe solo a factores transitorios sino también a que el ancla fiscal y monetaria evitaron efectos de segunda ronda. De cara al tercer trimestre, también dijeron que ayudará la menor inercia inflacionaria. “La política monetaria se mantuvo sin cambios de orientación: el objetivo es que la inflación en Argentina converja a la inflación internacional”.

“Cuánto más valga el peso, menor será la inflación”, dijo Bausili.

Al analizar la actividad económica, que en la primera mitad del año mostró una dinámica que alternó subas y caídas mensuales, los funcionarios destacaron que “alcanzó el máximo nivel histórico” en el primer trimestre y que el “motor desde el lado de la demanda fue el consumo privado”. Al respecto, también consideraron que la actividad creció de manera “más sostenible” porque liderada por las exportaciones, y el equilibrio fiscal y monetario, aunque reconocieron que en el segundo semestre la actividad se vio afectada por un “empeoramiento” de las condiciones externas.

A su turno, Werning descartó que pudiera existir un “antagonismo” entre la macro y la micro.

“Más que faltar dólares, sobraban pesos”

Según señalaron las autoridades del BCRA al repasar los puntos salientes del IPOM, en la primera mitad del año se verificó el “superávit comercial más alto de últimos 30 años por exportaciones récord y estabilización de las importaciones”, al tiempo que “continuó el proceso de apertura comercial”. El IPOM también anticipó que en el segundo trimestre del año Argentina registró superávit de cuenta corriente.

Consultados respecto de la demanda de dólares de cara al proceso electoral de 2027, Werning rechazó que Argentina pueda estar afectada por una ‘restricción externa’ ya que consideran que el balance del BCRA de 2003 a 2023 reflejó que “más que faltar dólares, lo que dejó en claro la presentación que dimos ayer en el Congreso es que sobraban pesos”.

En esa línea, los funcionarios también pidieron “tener cuidado” con los números que se observan de formación de activos externos (FAE) ya que no corresponden en un 100% a compras de personas para atesoramiento, sino también para operaciones de arbitraje. “Este año un 80% de esos dólares quedan dentro del sistema”, detallaron antes de añadir que “cuando se levantó el cepo, lo que se buscó fue darle a los argentinos la posibilidad de elegir en qué moneda ahorrar”.

“No nos preocupan las perspectivas de la restricción externa” señaló el presidente del BCRA al mencionar que la proyección de exportaciones para 2026 y 2027 “nos da significativamente más alta”. Al respecto, los principales referentes del BCRA también apuntaron que en lo que va de 2026 el BCRA compró más de US$13.300 millones y las multinacionales giraron este año más de US$3.300 millones en dividendos, antes de destacar que los dividendos son “un stock que se está limpiando” y que “se limpia una sola vez”.

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